¿A qué volumen debemos escuchar la música a través de nuestros auriculares?

Escuchar música es una actividad que practican a diario miles de personas. De no controlarse el volumen de los auriculares podría llegar a producirse un problema de audición. A continuación, se comentan algunos consejos eficaces para proteger la salud auditiva.

¿Cómo funciona el oído interno?

Está compuesto de células pilosas que convierten la vibración en una señal eléctrica que llega al cerebro. Este órgano la transforma en sonidos conocidos. A mayor volumen, mayor vibración y mayor daño. Los datos de la OMS son concluyentes: más de 40 millones de personas en el mundo sufren problemas auditivos debido al volumen excesivo de sus auriculares.

¿Cuál es el volumen adecuado?

Un reproductor de mp3 emite sonido a un máximo de 136 dB. Los expertos consideran que el 60 % del volumen total es el más recomendable. Es importante mencionar que en una conversación con otra persona es posible alcanzar hasta los 60 dB con facilidad.

De no seguir esta recomendación, las consecuencias para la salud auditiva podrían ser las siguientes:

- Acúfenos. Consisten en un zumbido en el oído que comienza apareciendo de forma temporal y que termina siendo permanente. Son habituales al escuchar música demasiado alta. De experimentarlos de forma constante durante más de 24 horas es imprescindible acudir al especialista.

- Hipoacusia mixta (combinación de la sensorial y la conductiva). El daño se produce tanto en el oído externo como en el interno. Por lo general, el paciente escucha los sonidos a menor volumen aunque no consigue entenderlos. Esta dolencia puede conlleva el uso de audífonos o la realización de algún tipo de intervención quirúrgica para implantar algún elemento que ayude a recuperar la audición.

¿Cuáles son los primeros síntomas de pérdida de audición?

Entre los síntomas más habituales de que se está perdiendo audición debido al uso de auriculares a un volumen inapropiado podrían mencionarse los siguientes.

- Dificultad para escuchar el tono del teléfono o el timbre.

- Problemas para entender una conversación en un ambiente ruidoso.

- Incapacidad para entender correctamente a la otra persona cuando se habla por teléfono.

A la hora de comenzar a experimentar estos síntomas es esencial acudir cuanto antes a un centro auditivo para que un especialista realice el diagnóstico correspondiente.

La puesta en práctica del consejo arriba descrito es de alta utilidad y ayuda a proteger mejor la capacidad auditiva. Lo más adecuado es ajustar el volumen siempre por debajo de la mitad de la capacidad del aparato independientemente del entorno por el que se transite.

Solo así se consigue que el volumen de los auriculares no sea una amenaza constante que pueda terminar convirtiéndose en una pérdida de audición irrecuperable. Todo sea por tener mayor calidad de vida y por evitar las consecuencias de tan incapacitante anomalía.

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